Otelo
Otelo YAGO
«… de criar idiotas y llevar las cuentas».
DESDÉMONA
¡Qué final más pobre y endeble! No sigas su ejemplo, Emilia, aunque sea tu marido. Casio, ¿qué os parece? ¿A que es un consejero procaz y malhablado?
CASIO
Señora, él habla claro. Os gustará más como hombre de armas que de letras.
YAGO [aparte]
La coge de la mano. Muy bien, musitad. Con tan poca tela atraparé a esa gran mosca de Casio. Anda, sonrÃele, vamos. Te encadenaré en tu cortesÃa. Gran verdad, estáis en lo cierto. Si esas pamplinas te cuestan el puesto, teniente, más te habrÃa valido no echarle tanto beso, como ahora vuelves a hacer, jugando al cortesano. Muy bien, buen beso, exquisita cortesÃa. Vaya que sÃ. ¿Otra vez besándote los dedos? ¡Ojalá se te volvieran lavativas!
Trompetas dentro.
¡Es Otelo! Conozco su señal.
CASIO
SÃ, es él.
DESDÉMONA
Vamos a recibirle.
CASIO
¡Mirad, ahà viene!