Poesias
Poesias «Antorcha clara, apaga ya tu fuego,
no enfosques a quien luce más que tú.
Y muere sin manchar, mal pensamiento,
lo que es un don divino con tu pus.
Ofrece incienso puro a su virtud,
y que la humanidad repudie un acto
que ultraja a amor y su nivoso manto.
»¡Vergüenza a mi blasón y mi panoplia!
¡Baldón de los sepulcros de los mÃos!
¡Oh acción impÃa, fuente de deshonras!
¡Un ser marcial esclavo de espejismos!
Respeto y valentÃa han de ir unidos.
¡Tan vil y tan soez es mi propósito
que vivirá esculpido aquà en mi rostro!
»Si muero no se lavará la infamia,
tenaz como una mácula en mi escudo;
y añadirá el heraldo alguna lacra
que abunde en la crudeza de mi abuso.
Mis hijos, ultrajados en su orgullo,
maldecirán mis huesos, sin culparse
por no querer que fuera yo su padre.
»Si logro lo que busco, ¿qué obtendré?
Un sueño, un soplo, un borbotón de dicha.
¿Quién compra un dÃa alegre y llora un mes,
o cambia eternidad por chucherÃas?
¿Acaba una uva dulce con la viña?
¿Qué pordiosero palpa la corona