Poesias
Poesias And so the general of hot desire
Was sleeping by a virgin hand disarmed.
This brand she quenchèd in a cool well by,
Which from love’s fire took heat perpetual,
Growing a bath and healthful remedy
For men diseased; but I, my mistress’ thrall,
Came there for cure; and this by that I prove:
Love’s fire heats water, water cools not love.
CLIV
Dejó el pequeño dios de amor a un lado
el dardo con que inflama corazones
y algunas ninfas castas lo encontraron
durmiendo allí. La más hermosa, entonces,
con mano virginal tomó ese fuego
que a tanto corazón ha enardecido,
y el general del férvido deseo
perdió, al dormir, el arma en un suspiro.
La ninfa hundió la llama en un venero
y amor caldeó sus aguas, donde acuden
a procurarse alivio los enfermos.
Allí acudí a curar mi servidumbre
y supe que aunque amor caliente el agua,
el agua nunca apagará su llama.