Poesias
Poesias se oponen, cuando abrasas, los reparos
de ley, respeto, honor, riqueza o fama!
Amor, con paz, pudor y juicio aplastas
y endulzas, cuando empiezan los dolores,
el amargor de embates, miedos, golpes.
»”Los muchos corazones que poseo,
al ver romperse el mío, languidecen
y ruegan, desangrándose en lamentos,
que ya no lo combatas y dispenses
audiencia a mis designios y mis preces
y crédito al solemne compromiso
que de alma y de palabra garantizo”.
»Así me habló y sus ojos apartaron
la vista humedecida de mi cara;
dos ríos caudalosos y salados
surcaron sus mejillas delicadas.
¡Qué gracia daba el cauce a aquellas aguas!
Dos rosas atrapadas por la ría
ardían bajo el agua cristalina.
»¡Oh padre, cuánta magia del demonio
oculta cada lágrima en su esfera!
Pues ante el aguacero de unos ojos,
¿qué corazón de piedra no se mella?
¿Qué pecho frío allí no se calienta?
¡Oh dupla que enardece la humildad
y extingue la ira ardiente por igual!
»Al fin, con su pasión, o con su maña,