Poesias
Poesias la cifra enamorada allí murió.
Almas lejanas, pero unidas;
distancia sin espacio vieran
entre este tórtolo y su reina;
en otros fuera maravilla.
Tan fuerte era de amor el brillo,
que el tórtolo sintió el derecho,
en la mirada de fénix ardiendo,
el uno era para el otro el mío.
La propiedad así temblaba,
lo suyo no era ya lo mismo,
sola natura con nombres distintos,
ni dos ni uno se llamaba.
Razón en sí misma aturdida,
vio en división el mismo tronco,
para ellos ni uno ni otro,
simpleza tan bien concebida
Que ella gritó, «qué puro par
hay en lo que la concordia aúna,
amor tiene razón, razón ninguna,
si lo que parte así puede quedar».
De lo cual hizo este treno,
al fénix y el palomo,
cosupremos y astros amorosos,
como coro en su trágico suceso.
TRENO
Belleza, verdad y rareza,