Poesias
Poesias pues él te enseña, si es que yo no supe,
a no dejar de aprovechar el gozo.
Aprende a amar, que la lección es simple
e inolvidable cuando la repites.»
«¿Amor?», replica, «no ardo en conocerlo;
si fuera un jabalí, lo cazaría.
Prefiero no deber tanto dispendio.
Lo que amo del amor es ser su ruina,
pues dicen que es vivir como una muerte
que ríe y llora a un tiempo y de repente.
»¿Quién usa ropa informe y no acabada?
¿Quién poda el tallo que no ha dado hoja?
Si lo que está creciendo se rebaja,
se queda mustio en vida y ya no brota.
Poner montura y peso a un potro joven
hará que crezca triste y pierda porte.
»La mano me lastimas: suelta, vamos.
Dejemos de charlar sin ton ni son;
no sities ya a mi corazón blindado,
que no abrirá el portón al son de amor.
Retira lances, lágrimas y arrullos;
que no hacen mella en corazones duros.»
«¡Si tienes lengua y hablas, oh sorpresa!
Mejor no la tuvieras, ni yo oído.
Pues hieres con tu canto de sirena
el doble de lo que ya me has herido:
mi oído escucha trinos celestiales