Ricardo II
Ricardo II DUQUESA
Antes que el llanto te abrumase,
Me ofreciste contar el resto
De la historia de nuestros dos primos,
Cuando a Londres, por fin, llegaron.
YORK
Pero dime ¿Dónde interrumpí?
DUQUESA
Paraste en aquel punto triste,
Cuando rudas manos arrojaron
Basura y tierra a la cabeza
Del rey Ricardo, desde lo alto
De aquellos poblados ventanales.
YORK
Pues entonces el Duque Bolingbroke,
Jinete en brioso palafrén,
Que a su montado conocía bien,
Llevólo piafando acompasado,
Mientras todo el pueblo alborozado
Gritaba: ¡Dios te salve, Bolingbroke!
¡Pendones, banderas, gobelinos!
Clamaran ventanas, parecía;
Voz de jóvenes y viejos, mil, se oía,
Sus ojos, cual dardos disparando,