Ricardo II
Ricardo II Su pecado, por justificar.
No del mar, oleaje y bamboleo,
Sacro óleo pueda lavarme, creo.
Ni su soplo feroz, volarme
Del solio, do a Dios yo represento.
Por cada soldado, obligado a alzar
hierro infiel contra el capitel
Dorado, de mi real corona,
Ángel de venganza ha convocado
Dios, para que contra vano humano
Poder, su ley suprema imponga.
Entra SALISBURY
Bienvenido señor, decid: ¿Cuán lejos,
Vuestro ejército está acuartelado?
SALISBURY
Ni tan cerca, ni muy lejos, mi rey,
A distancia de este débil brazo.
Desgracia sobrevino a este caso:
Todos los galeses de tu grey,
Doce mil feroces combatientes,
Al creerte muerto, renuentes,
Desertaron hacia el Bolingbroke.
Por un día, rey, llegaste tarde,
Marte, enardecido, de iras arde,
De ver que, inerme, te le enfrentes,
Con la ayuda de muy pocas gentes.