Romances
Romances en hielo, que a vos no resistiera, corre el necio.
Sale ULISES.
PATROCLO En un sentido igual os he advertido, Aquiles.
La mujer impudente, que hacia lo hombruno tiende,
no más remisa es que el hombre afeminado
al momento de obrar. Por eso me censuran;
suponen que mi escaso temple para la guerra
y el grande amor que me tenéis es lo que os ata.
Vida, erguíos, pues. Cupido, descarado y débil,
librará vuestro cuello del amoroso lazo
y, así en crin leonina la gota del rocío,
sacudido irá al aire.
AQUILES ¿Luchará Áyax con Héctor?
PATROCLO Sí, y gran honor acaso de él reciba.
AQUILES Es mi reputación lo que se juega;
llagada astutamente está mi fama.
Cuidado entonces;
que mal cura la herida que el hombre a sí se inflige;
pues la omisión de hacer aquello necesario
sella el despacho en blanco de un peligro,
y este, tal fiebre, corroe sutilmente,
aun cuando bajo el sol ociosos nos sentemos.
AQUILES Patroclo mío, ve y llama aquí a Tersites.