Romances
Romances CRÉSIDA Un hombre sois sin par; dad pares o ninguno.
MENELAO ¿Hombre sin par? Sin par es todo hombre.
CRÉSIDA No, Paris no lo es, y la cosa está clara;
pues pares él, vos nones, os lleva la ventaja.
MENELAO En la frente me dais.
CRÉSIDA No por cierto.
ULISES Bien desiguales son, vuestra uña y su cuerno.
¿Puedo, amable señora, un beso demandaros?
CRÉSIDA Bien podéis.
ULISES Me gustarÃa.
CRÉSIDA Pedidlo entonces.
ULISES Entonces, por el favor de Venus, dádmelo
cuando Elena vuelva a la doncellez y a Menelao.
CRÉSIDA En deuda estoy con vos; reclamadlo a su tiempo?
ULISES Para mi dÃa, que es nunca, queda el beso.
DIOMEDES Señora, una palabra; vuestro padre os espera.
DIOMEDES conduce fuera a CRÉSIDA.
NÉSTOR Mujer bastante viva.
ULISES Vergüenza da de ella.
Sus ojos hablan, sus mejillas, sus labios,
y hasta su pie. Su alma descarada asoma
por cada coyuntura e impulso de su cuerpo.