Romances
Romances Oh, estas encontradizas, tan ligeras de lengua,
que antes de la ocasión lanzan la bienvenida.
Las tablas de su mente de par en par las abren
ante el primer lector curioso, abandonándolas
a la oportunidad en gaje impuro,
como hijas del partido.
Sones de trompeta dentro.
TODOS La trompeta troyana.
AGAMENÓN Allá viene la tropa.
Entran HÉCTOR, armado, ENEAS, TROILO, y otros troyanos con su séquito.
ENEAS Salud, asamblea de Grecia. ¿Qué honores han de darse
a aquel a quien victoria ordene? ¿Es vuestro propósito
proclamar vencedor? ¿Irán los combatientes
hasta el límite mismo de lo más extremado
persiguiéndose, o los separaremos
por cualquier voz u orden de la liza?
Héctor así pregunta.
AGAMENÓN ¿Cómo prefiere Héctor?
ENEAS No le importa, y aceptará las condiciones.
AQUILES Propio es eso de Héctor, y lo hace seguro,
con un tanto de orgullo y menosprecio grande
del otro combatiente.
ENEAS Señor, si no es Aquiles,