Romances
Romances HÉCTOR (A ENEAS.) Los más notables de ellos dÃmelos uno a uno,
con excepción de Aquiles, porque a este mis ojos
hallarán por su bulto tan grande y poderoso.
AGAMENÓN ¡Varón digno de armas!, bienvenida os da uno
que de tal enemigo quisiera verse libre.
Pero no es esta bienvenida. Más claro, os digo
que a pasado y futuro escombran las ruinas
informes, las vainas del olvido;
pero verdad y fe, al momento presente,
puramente aclaradas de vanas disensiones,
te dan, con probidad más que divina,
del propio corazón, la bienvenida, Héctor.
HÉCTOR Te lo agradezco, Agamenón augusto.
AGAMENÓN (A TROILO.) No menos para vos, mi afamado troyano?
MENELAO La bienvenida de mi regio hermano hago mÃa.
Pareja de bélicos hermanos, bienvenidos.
HÉCTOR (A ENEAS.) ¿A quién responderemos?
ENEAS Al noble Menelao?
HÉCTOR ¿Vos, mi señor? Por el guantelete de Marte, gracias.
No escarneced que el voto menos vulgar prefiera;
vuestra quondam mujer aún jura por el guante de Venus.