Romances
Romances y volver no se debe. La noche aquí agotemos.
Entra TROILO.
TROILO Héctor ha muerto.
ENEAS ¿Héctor? ¡No lo quieran los dioses!
TROILO Muerto es. Y a rastras va del corcel del asesino,
de manera cruel, por todo el campo de vergüenza.
Fruncid el ceño, cielos, dad prisa a vuestra ira,
mientras vos, dioses, reís de Troya en vuestros tronos;
oíd: que vuestras breves plagas sean misericordia
y no nos demoréis la destrucción inevitable.
ENEAS Entristecéis, señor, todo el ejército.
TROILO Pues eso decís vos, no me entendéis;
que no hablo yo de huida, miedo y muerte,
sino que reto todo riesgo donde hombres y dioses
sus peligros envían. ¡Héctor ha muerto!
¿Quién lo dirá a Príamo o a Hécuba?
Quien tal haga (ululante lechuza han de llamarle),
que a Troya vaya y diga: Héctor ha muerto;
palabra es esa que en piedra ha de volver a Príamo,
tornando en pozos y Niobes a doncellas y esposas,
en fría estatua a los mancebos, y en resumen,
trastornará de espanto a Troya. Pero marchemos;
Héctor ha muerto, y más que decir no hay.
En cuanto a vos, tiendas viles y abominables,