Romances
Romances vanamente asentadas en nuestro frigio llano,
que Titán se levanta tan pronto como quiera,
que os he de atravesar. Y tú, descomunal cobarde,
no habrá espacio terreno que aparte nuestros odios,
y te perseguiré como conciencia mala,
que aprisa, tal frenesí mental, fantasmas forja.
Hacia Troya con libre paso id, y confortados,
que venganza esperada nuestro dolor ha de ocultarlo.
Sale ENEAS con los troyanos. Cuando TROILO se dispone a salir, entra PÁNDARO por el otro lado.
PÁNDARO ¡Escuchad! ¡Escuchad!
TROILO ¡Fuera de aquí, alcahuete! ¡Vergüenza e ignominia
sigan tu nombre y por tu nombre vivan!
Sale TROILO.
PÁNDARO ¡Qué buena medicina para mis huesos doloridos! ¡Oh, mundo, mundo, mundo! Así se desprecia al pobre mediador. ¡Oh, traidores y alcahuetes, con cuánto encarecimiento os disponen al trabajo, y este cuán mala paga tiene! ¿Por qué nuestro propósito es tan estimado y su ejecución tan aborrecida? ¿Qué versos, qué ejemplo lo expresaría? Veamos:
Zumba la abeja y canta alegremente,
hasta que el aguijón y la miel pierde;
y una vez rasa ya de cola armada,