Romances
Romances dulce miel, dulces notas, juntas fallan.
Vosotros, tratantes de la carne, poned esto en vuestras colgaduras pintadas:
Todo cuanto aquí haya de la casa de Pándaro,
con los ojos saltados, lloren de Pándaro el fracaso;
y si llorar no pueden, que den algún gemido,
si no por mí, por sus propios huesos doloridos.
Compadres y comadres cuya tarea es la casa llana,
de aquí a dos meses mi última voluntad será dictada.
Si ahora no lo hago, es que el temor lo impide
de que, rabiosa, alguna moza del partido me silbe.
Así que a sudar voy, en busca de algún descanso,
y mis enfermedades luego os dejo por legado.
Sale.