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Romances CONDESA ¿Qué tenemos aquí?
GRACIOSO Ni más ni menos que lo que tenéis ahí.
Sale el GRACIOSO.
CONDESA (Lee.) «Os he mandado a casa una nuera: ha devuelto la salud al rey y me ha deshecho a mí. Me he casado con ella, pero no la he llevado a la cama, y he jurado hacer eterno el no. Oiréis decir que me he escapado: sabedlo antes que os llegue la noticia. Si hay bastante anchura en el mundo, me mantendré a larga distancia. Mis respetos a vos. Vuestro infortunado hijo, Bertrán.» No está bien, muchacho temerario y sin riendas, huir de los favores de tan bondadoso rey, y atraer su indignación sobre tu cabeza despreciando a una doncella demasiado virtuosa para el desprecio de un emperador.
Entra el GRACIOSO.
GRACIOSO Ah, señora, allí hay tristes noticias entre dos soldados y mi joven señora.
CONDESA ¿Qué pasa?
GRACIOSO Bueno, hay algún consuelo en las noticias, algún consuelo: a vuestro hijo no le matarán tan pronto como creía yo que le matarían.
CONDESA ¿Por qué habrían de matarle?