Romances
Romances VIUDA Se dice que ha hecho preso al principal jefe de ellos y que con su propia mano mató al hermano del duque… Hemos perdido nuestro esfuerzo: se han ido por un camino contrario, escuchad; lo podéis conocer por las trompetas.
MARIANA Ea, volvamos otra vez, y contentémonos con las noticias… Bueno, Diana, ten cuidado con este conde francés: el honor de una doncella es su buena fama, y ninguna herencia es tan rica como la honestidad.
VIUDA Ya he contado a mi vecina que has sido solicitada por un caballero compañero de él.
MARIANA Conozco a ese villano, ¡que lo ahorquen!; un tal Paroles, un sucio alcahuete en sus incitaciones al joven conde. Cuidado con ellos, Diana: sus promesas, sus seducciones, juramentos, regalos y todos esos artificios de la lujuria, no son lo que parecen. Muchas doncellas han sido seducidas así, y lo lamentable es que el ejemplo, que tan terrible se muestra en la ruina de la virginidad, no puede con todo eso disuadir a las demás, para que no se prendan en la liga que las amenaza en las ramas. Espero no tener que aconsejarte más, pero espero que tu propia gracia te hará seguir donde estás, aunque no se supiera de otro peligro que de perder así la modestia.
DIANA No tendréis que temer por mí.
Entra HELENA, de peregrina.