Romances
Romances DIANA Sea como sea, aquí se le considera valiente. Se escapó de Francia, según cuentan, pues el rey le había casado contra su voluntad. ¿Creéis que es así?
HELENA Sí, seguro que es la pura verdad. Conozco a su dama.
DIANA Hay un caballero al servicio del conde que habla muy mal de ella.
HELENA ¿Cómo se llama?
DIANA Monsieur Paroles.
HELENA Ah, en materia de alabanzas, pienso como él: al lado de la valía del gran conde mismo, ella es demasiado baja para que su nombre se repita: todos sus méritos son una honestidad reservada, que nunca he oído que se pusiera en duda.
DIANA Ay, pobre señora, es dura servidumbre llegar a ser la esposa de un señor que la aborrece.
VIUDA ¡Ah, sí, la buena criatura! Dondequiera que esté, su corazón tendrá un peso de tristeza: esta joven doncella podría gastarle una mala pasada si quisiera.
HELENA ¿Qué queréis decir? ¿Acaso el galante conde la solicita con propósitos deshonestos?
VIUDA Así es, y emplea todo lo que en tal pretensión puede corromper el tierno honor de una doncella pero ella está armada contra él, y mantiene su vigilancia en la defensa más honesta.
Tambor y banderas.