Romances
Romances GRACIOSO Yo, señor, soy hombre de bosques, y siempre me han gustado los grandes fuegos, y el amo de que hablo mantiene una buena hoguera, pero, desde luego, es el príncipe de este mundo: que su alteza se quede en su corte. Yo busco la casa con la puerta estrecha, que entiendo que es demasiado pequeña para que puedan entrar las pomposidades: algunos que se humillan quizá entren, pero la mayor parte será demasiado friolera y delicada, y buscarán el sendero florido que lleva a la puerta ancha y al gran fuego.
LAFEU Vete por tu lado: empiezo a hartarme de ti, y te lo digo antes, porque no querría reñir contigo. Vete por tu lado: que cuiden bien de mis caballos, sin mañas.
GRACIOSO Si les trato con mañas, serán mañas de jamelgo que son suyas por derecho natural.
Sale el GRACIOSO.
LAFEU Un villano malicioso e infeliz.
CONDESA Así es. Mi difunto señor se divertía mucho con él, y se ha quedado aquí por voluntad de él: él lo considera una licencia para sus desvergüenzas, y, desde luego, no tiene freno, sino que corre a donde quiere.