Romances
Romances HELENA ¿No está aquÃ, señor?
CABALLERO No, desde luego: se marchó de aquà anoche, y con más prisa de lo que acostumbra.
VIUDA ¡Señor, cómo perdemos nuestras fatigas!
HELENA «Bien está todo lo que bien acaba», todavÃa, aunque el tiempo parezca adverso y los medios poco apropiados. Os lo ruego: ¿adónde ha ido?
CABALLERO Pues, según entiendo, a Rosellón, a donde voy también yo.
HELENA Os suplico, señor, puesto que vais a ver al rey antes que yo, que entreguéis este papel a su generosa mano, lo cual supongo que no os procurará censura, sino más bien os hará agradecer la molestia que os tomáis por ello. Yo iré tras de vos con toda la buena rapidez que nos permitan nuestros medios.
CABALLERO Lo haré por vos.
HELENA Y encontraréis que se os agradece bien, pase lo que pase. Tenemos que montar otra vez a caballo. Vamos, vamos, preparémonos.
Salen.
ESCENA II
En el palacio de Rosellón.
Entran el GRACIOSO y PAROLES.