Romances
Romances HELENA Si no resulta claro y se muestra que no es cierto, mortal divorcio se interponga entre tú y yo. Ah, mi querida madre, ¿te veo viva?
LAFEU Mis ojos huelen cebollas; voy a llorar enseguida. Buen tambor, préstame un pañuelo. Gracias, acompáñame a casa, que me voy a divertir contigo. Deja en paz tus reverencias; son muy torpes.
REY Conozcamos esta historia punto por punto, para hacer que la pura verdad rebose de placer. (A DIANA.) Si eres aún una flor fresca y sin cortar, elige tu marido y yo te pagaré tu dote. Pues puedo suponer que por tu honesta ayuda has conservado esposa a una esposa, y te has conservado doncella. De todo esto y todo lo ocurrido, grande y pequeño, nos contará con comodidad el mayor ocio. Todo hasta ahora parece bien, y si termina así de bien el amargo pasado, la dulzura es más gratamente recibida.
Trompetas.
EPÍLOGO La función se ha acabado: ahora el rey mendiga.
Todo acabará bien, si oís la pretensión
de que expreséis contento: lo cual os pagaremos
con afán de agradaros, cada día mejor.
Dadnos vuestra indulgencia y os damos nuestro arte,
con vuestro aplauso a cambio de nuestro corazón.
Salen todos.