Romances
Romances ESCALO ¿Cómo? ¿Ayudando a la dueña de un burdel? ¿Como alcahuete? ¿Qué piensas de esa profesión? ¿Es legal?
POMPEYO Si la ley lo permite…
ESCALO Pues la ley no lo permite ni lo permitirá en Viena.
POMPEYO ¿Quiere decir entonces que vuestra señoría hará castrar a todos los jóvenes de la ciudad?
ESCALO No, Pompeyo.
POMPEYO Entonces seguirán yendo. Si vuestra señoría quiere dictar órdenes contra meretrices y bribones nada tiene que temer de gente como yo.
ESCALO Pues ya hay órdenes en vías de ejecución, Pompeyo, puedo decírtelo. Se trata de cortar la cabeza y ahorcar.
POMPEYO Si hacéis cortar la cabeza y colgar a todos los que ofendan esa ley por diez años, tendréis que promulgar un edicto para conseguir cabezas nuevas. Si esta ley se mantiene en Viena por diez años, alquilaré la mejor casa de la ciudad a tres peniques por rincón. Si vivís para verlo, decid que Pompeyo os lo advirtió.
ESCALO Gracias, buen Pompeyo, y en retribución de tu profecía, escucha: que no te encuentre frente a mí por cualquier queja, ni por vivir donde vives. Si lo haces, te derrotaré en tus tiendas, y seré un César para ti. Hablando claro, te haré azotar. Así que de momento, Pompeyo, adiós.