Romances
Romances pones la santidad en tu anzuelo!
Más peligrosa
es esa tentación que nos lleva al pecado
por amor de tus virtudes: jamás la cortesana
con su doble poder, arte y naturaleza,
me conmovió así. Esta virtuosa virgen
me ha subyugado totalmente. Hasta ahora
cuando veía un hombre enamorado
sonreía y me preguntaba
cómo era posible.
Sale.
ESCENA III
Un cuarto en la prisión.
Entran el DUQUE, vestido como un fraile,
y el PREBOSTE.
DUQUE Un saludo, preboste, pues creo que lo sois.
PREBOSTE Soy el preboste. ¿Qué deseáis, buen fraile?
DUQUE Mi propia caridad y mi bendita orden
me hacen visitar las almas afligidas
aquí en esta prisión. Permitidme, lo ruego,
verlos, y también conocer
qué tipo de delito han cometido;
así podré ejercer
con buen conocimiento de causa, mis funciones.
PREBOSTE Haría más que eso, si fuera necesario.