Romances
Romances DUQUE Debéis hacerlo, hija, mas no solo
porque el pecado trajo esta vergüenza,
cuya aflicción es siempre nuestra,
no del cielo; pues en tal caso
no lo harías por amor del cielo
sino por temor de su castigo.
JULIETA Me arrepiento de haber obrado mal
y acepto con dicha la vergüenza.
DUQUE Manteneos así. Vuestro cómplice
debe morir mañana, según creo
y he de hablar con él para instruirlo.
La gracia sea con vos; benedicite.
Sale el DUQUE.
JULIETA ¡Morir mañana! ¡Oh, ley injusta
que conserva una vida cuyo goce
es perpetua agonía de horror!
PREBOSTE Tengo lástima por él.
Salen.
ESCENA IV
Un cuarto en la casa de ÁNGELO.
ÁNGELO Cuando quiero rezar y pensar ocurre entonces
que rezo y pienso sobre muchas cosas.
El cielo escucha mis palabras vanas
y está mi fantasía, sin escuchar mi lengua,
siempre anclada en Isabella. Cielo en mi boca
que no hace más que murmurar su nombre.