Romances
Romances respondiendo a la ley con esa pena.
ISABELLA Cierto.
ÁNGELO Imaginad que no hay modo de salvar su vida
(aunque no apruebo este ni otro modo,
sino en suposición) que vos, su hermana,
siendo deseada por quien tiene crédito
con el juez o en muy alta posición,
liberaréis a vuestro hermano
de las esposas de la ley, que a todos
los ciudadanos ata. Así, no habría
ningún medio terrenal de salvarle, salvo
el de entregar a ese hombre los tesoros
de vuestro cuerpo, y si no aceptarais,
él moriría. ¿Qué pensáis de ello?
ISABELLA Igual para mi hermano que para mí misma.
Si estuviera enfrentándome a la muerte
las heridas de látigos serían como rubíes
y entraría en la muerte como a un lecho
anhelado largamente,
antes que dar mi cuerpo a la vergüenza.
ÁNGELO Entonces vuestro hermano
ha de morir.
ISABELLA Será menos oneroso.
Mejor muera un hermano en un momento
antes de que su hermana, por querer salvarlo,
muera para siempre.