Romances
Romances ÁNGELO ¿Y no seríais entonces tan cruel como la ley
que habíais calumniado?
ISABELLA Un rescate ignominioso no es lo mismo
que un perdón libre; son como dos casas
diferentes. La piedad legítima
en nada se parece a una redención con mancha.
ÁNGELO La ley era un tirano para vos, hace poco,
y también pareció que no veíais vicio
en el comportamiento de vuestro hermano,
sino un desliz.
ISABELLA Perdonad, señor; a menudo nos ocurre
que para obtener lo que deseamos
no decimos lo que en verdad pensamos.
Debo excusar en algo lo que odio
en consideración del que amo tiernamente.
ÁNGELO Frágiles somos todos.
ISABELLA Y que mi hermano muera entonces
no como feudatario, sino tan solo él
y por su propia debilidad heredada.
ÁNGELO No, las mujeres son frágiles también.
ISABELLA Como el frágil espejo en que se miran
y que se quiebra tanto como formas da.
¡Mujeres! ¡El cielo las asista!
Los hombres dañan a sus creaciones
aprovechándose de ellas. No una vez,
sino diez veces frágiles podéis llamarnos,