Romances
Romances CLAUDIO Y bien, hermana, ¿cuál es el consuelo?
ISABELLA Pues bien, es como todos los consuelos
que en realidad son buenos.
Lord Ángelo, por asuntos en el cielo,
te envía allí como su embajador
y allí seréis eterno huésped.
Es necesario hacer preparativos
rápidos, pues partirás mañana.
CLAUDIO ¿Entonces no hay remedio?
ISABELLA Ninguno, salvo uno tal que salva una cabeza
y parte un corazón en dos.
CLAUDIO ¿Pero hay alguno?
ISABELLA Sí, hermano, tú podrías vivir.
Hay en el juez una diabólica clemencia
que, si lo imploraras, te salvaría la vida,
mas encadenándote hasta la muerte.
CLAUDIO ¿En prisión perpetua?
ISABELLA Sí, perpetua; aunque tuvieras toda la tierra,
te restringiría a un fin determinado.
CLAUDIO ¿Pero en qué modo?
ISABELLA De tal naturaleza, que, si lo consintieras
quitándote el honor, quedarías desnudo.
CLAUDIO Déjame conocerlo.