Romances
Romances ESCENA I
Entran MARIANA y un MUCHACHO cantando.
MUCHACHO (Canta.)
Llévate esos labios lejos
que (tan dulces) perjuraron
y esos ojos, luz del alba
que hasta al alba engañaron;
pero devuélveme mis besos,
sellos del amor, aunque sellaron
tan en vano, tan en vano.
Entra el DUQUE
como fraile.
MARIANA Deja ya de cantar; sal, date prisa.
Aquí llega quien trae consuelo; su consejo
ha calmado a menudo mi amargo descontento.
Sale el MUCHACHO.
Os pido perdonéis, señor, pues desearía
que no me hubierais encontrado así,
tan musical; dejadme que me excuse y, creed,
mi alegría es triste y mi dolor, placentero.
DUQUE Está bien, pues la música posee tal encanto que cambia
el mal en bien y el bien logra hacer daño. Os ruego, ¿ha
preguntado alguien por mí durante el día? Justo a esta
hora tenía aquí una cita.