Romances
Romances MARIANA Nadie ha preguntado por vos; he permanecido aquí todo el día.
Entra ISABELLA.
DUQUE Creo lo que afirmáis, pero ha llegado la hora. Voy a
pediros que os retiréis un rato; es posible que os vuelva
a llamar por un asunto de vuestro beneficio.
MARIANA Estoy siempre a vuestro servicio.
Sale MARIANA.
DUQUE Un buen encuentro, sed bienvenida.
¿Qué noticias tenéis de ese buen delegado?
ISABELLA Tiene un jardín rodeado por un muro;
por el lado de atrás lo cubre un viñedo
y se entra a ese viñedo por un portal de planchas
al cual se accede con esta llave grande.
Esta otra pequeña es de una puertecita
que conduce al jardín desde el viñedo.
Allí he hecho mi promesa
de reunirme con él a medianoche.
DUQUE ¿Sabréis hallar ese camino por vos misma?
ISABELLA He tomado debida y cuidadosa nota.
Con tono susurrante y con culpable prisa
él mismo me ha indicado dos veces el camino.
DUQUE ¿Y no habéis acordado cumplir nada más?
ISABELLA No, nada, salvo que ha de ser en lo oscuro