Romances
Romances Entra un MENSAJERO premioso.
Explícate y refrescarás tu aliento.
MENSAJERO Mi señor, el príncipe Pericles ha partido.
Sale.
ANTÍOCO (A THALIART.)
Id tras él si queréis seguir vivo. Y así como la flecha
que dispara el buen arquero da en el centro,
no regreséis si no es para decir:
«Majestad, Pericles está muerto».
THALIART Señor,
con una vez que esté al alcance de mi arma
me bastará para cazarlo. Adiós, alteza.
ANTÍOCO ¡Adiós!
Sale THALIART.
Mientras su muerte no sea una certeza
mi corazón no podrá dar paz en mi cabeza.
Sale ANTÍOCO; las cabezas son ocultadas.
Entra PERICLES, malhumorado,
con sus nobles.
PERICLES Dejadme solo.
Salen los nobles.
¿Por qué son tan mudables
mis pensamientos? ¿Por qué la melancolía
de ojos llorosos quiere hacerme compañía
y turba cada instante del día y de la noche,