Romances
Romances toque luchar con Héctor. Entre nosotros
atribuidle crédito como el hombre más digno,
pues del gran mirmidón esa es la medicina
contra aquel alto aplauso que lo consume; caiga
su penacho, curvándose más vano que azul Iris.
Y si el obtuso y lerdo Áyax vencedor sale,
de voces lo vestimos; si fracasa,
nuestra opinión con todo mantendremos,
teniendo hombres mejores. Demos o no en el blanco,
nuestro proyecto avanza y esta forma reviste:
de Áyax usando así, desplumado está Aquiles.
NÉSTOR Ahora
comienzo, Ulises, a gustar tu consejo,
y he de hacer que lo apruebe sin demora
Agamenón; a él derechos vayamos.
Dos canes se doman entre sí: solo soberbia
enzarza a los mastines, como, si un hueso fuera.
Salen.