Romances
Romances que hace un momento me reprendíais, formáis parte…
HELICANO Ay, señor.
PERICLES … me quita el sueño y empalidece el rostro,
y me confunde la razón con mil y un titubeos
pues no sé cómo obviar la tempestad que veo
y, a falta de esperanza que ofrecerles,
mi deber principesco es condolerme.
HELICANO Bien, mi señor, pues permitís que os hable,
os hablaré con libertad. Teméis a Antíoco
y con razón, creo yo, pues el tirano
intentará mataros, con una guerra abierta
o bien con la traición más encubierta.
Viajad, por tanto, mi señor, durante un tiempo,
hasta que olvide Antíoco su rencorosa ira
o antes corte el destino el hilo de su vida.
Delegad el mando en alguien, majestad.
Si en mí, seré más fiel que el día a la claridad.
PERICLES No dudo de vuestra lealtad, pero ¿y si él
me quitara los derechos en mi ausencia?
HELICANO Mezclaríamos nuestras sangres con la tierra,
que nos ha dado vida y es quien nos alimenta.