Romances
Romances si recupero el digno legado de mi padre.
PRIMER PESCADOR ¿Qué barruntáis, señor?
PERICLES Os ruego, amigos, que me deis esta coraza
pues en su día sirvió de escudo a un soberano:
lo sé por esta marca. Él me apreciaba
y en su buen nombre quisiera conservarla;
también que me guiéis hasta la corte real
para mezclarme entre los otros caballeros.
Y si mi pobre suerte llega un día a ser mejor
os pagaré con creces, pues soy vuestro deudor.
PRIMER PESCADOR ¿Cómo? ¿Queréis batiros por la dama?
PERICLES Demostraré mi destreza con las armas.
PRIMER PESCADOR Sea, cogedla, y que los dioses os protejan cuando la llevéis puesta.
SEGUNDO PESCADOR Sí, pero oíd, amigo mío: fuimos nosotros quienes produjimos de las enmarañadas olas esta vestimenta. Ha de haber ciertas condonaciones, ciertas propinas. Espero, señor, que si prospera vuestro empeño, recordaréis de quiénes la habéis obtenido.
PERICLES Creedme, así lo haré.
Gracias a vuestro esfuerzo voy vestido de acero.
Y a pesar de la violenta rapiña del mar,
esta joya conserva en mi brazo su lugar.
Con lo que vale podré montar un noble corcel
cuyo andar haga las delicias de todo aquel
que vaya a verlo soltar la carrera.