Romances
Romances Venid, mi estimada señora. Oh, por favor,
Licórida, no llores.
Cuida de tu pequeña ama, pues de ella
dependerá luego tu suerte. Vamos, mi señor.
Salen.
Entran CERIMÓN y THAISA.
CERIMÓN En vuestro féretro encontramos esta carta,
señora, y algunas joyas que están a vuestra
disposición. ¿Reconocéis la letra?
THAISA Es de mi esposo. Recuerdo claramente
que me embarqué aunque estaba a punto de parir,
mas si lo hice a bordo, por los dioses del cielo
que lo ignoro. Puesto que ya no volveré
a ver al rey Pericles, mi señor, quiero vestir
los hábitos vestales y renunciar para siempre
a todo regocijo.
CERIMÓN Señora, si os proponéis cumplir lo que habéis dicho,
sabed que el templo de Diana no está lejos,
y allí podréis vivir hasta que os llegue la hora.
Además, si lo queréis, tengo allí una sobrina
que puede haceros compañía.
THAISA Solo puedo daros las gracias; y más nada.
Pequeño don para semejante dádiva.
Salen.