Romances
Romances os lo ruego, para que sus maneras coincidan
con su cuna.
CLEÓN Nada temáis, señor. Pensad
que en vuestra hija honraremos a aquel que supo
alimentar con su trigo a nuestro pueblo, que aún
os nombra en sus plegarias. Y si la negligencia
afeara mi conducta, sabed que el mismo pueblo
al que habéis auxiliado me exigiría cuentas.
Pero si mi naturaleza necesitara un acicate,
¡que los dioses nos castiguen a mí y los míos
hasta el fin de mi estirpe!
PERICLES Os creo; me inducen a ello
vuestra bondad y honor, y ahora vuestros votos.
Señora: por Diana luminosa y venerada,
hasta que mi hija no se case renunciaré
a cortarme el cabello, aunque esto me confiera
un enfermizo aspecto. Me voy. Adiós.
Criad bien a mi hija y para siempre os daré
mi bendición, buena señora.
DIONISA Ni por mi propia hija
mostraré mayor afecto que por la vuestra,
mi señor.
PERICLES Recibid mis gracias y mis rezos.
CLEÓN Os acompañaremos hasta la orilla
y allí os entregaremos al fingidor Neptuno
y al buen viento del cielo.
PERICLES Acepto vuestra oferta.