Romances
Romances seréis mi huésped. Pero mirad, Thaisa
se recupera.
THAISA ¡Oh, dejadme contemplarlo!
Si él no es nada mío, mi santidad no prestará
oídos licenciosos a mis vanos sentidos
y, vean lo que vean, los cerrará. Oh, señor,
¿sois o no Pericles? Como él habéis hablado
y a él os parecéis. ¿Habéis mentado un tifón,
un parto, una muerte?
PERICLES ¡La voz de Thaisa!
THAISA Yo soy esa Thaisa, a la que creísteis muerta
y sumergida.
PERICLES (Tomando la mano de THAISA.)
¡Diana inmortal!
THAISA Ahora os reconozco bien.
Cuando, apenados, abandonamos Pentápolis
mi padre, el rey, os dio un anillo como este.
Señala el anillo de PERICLES.
PERICLES Sí, sí, este es. Oh, dioses, vuestra bondad presente
convierte mis desgracias pasadas en un juego.
Haríais bien si tras besar sus labios me fundís
y no se me ve más. Venid, dejaos enterrar
entre estos brazos una segunda vez.
Se abrazan y se besan.