Romances
Romances a broma la derrota. Sabéis muy bien
que nunca seremos amigos.
GIACOMO Lo seremos
si cumplís nuestro acuerdo. Si no volviese
con cabal conocimiento de vuestra esposa,
ciertamente más lejos llegaría la disputa.
Pero aquí proclamo que con su honra
gané vuestra sortija. Y no ofendí ni al marido
ni a la esposa, porque cumplí la voluntad
de ambos.
PÓSTUMO Si lográis probar que gozasteis
de su lecho, os daré mi mano y mi anillo.
Si no, la idea rastrera que teníais de su honor
se ganará o perderá por mi espada o la vuestra,
o quedarán ambas sin dueño a merced
de quien las encuentre.
GIACOMO Mis pruebas, señor,
tan palpables como he de ofrecerlas,
lograrán convenceros. Y mi juramento
respaldaría su fuerza, aunque no dudo
que vos mismo lo juzgaréis innecesario.
PÓSTUMO Hablad.
GIACOMO Lo primero, su dormitorio…
Donde confieso no haber dormido, pero
lleno de cosas que bien valían la vigilia.
Tapices de oro y plata lo adornaban, figurando
el encuentro de la altiva Cleopatra y su romano,