Romances
Romances La niebla me oculta los lados
del camino y el porvenir
de mis actos. Por favor, cumple mis órdenes.
Escúchame bien, mi partido está tomado.
Solo el camino a Milford veo despejado.
Salen.
ESCENA III
Entran BELARIO, GUIDERIO y ARVIRAGO,
venidos de una cueva.
BELARIO Bello día para pasarlo bajo tan agobiante techo.
Inclinaos. Este umbral os enseña a venerar
a los dioses y os arrodilla para la oración
del alba. Bajo los altos arcos de los reyes
pasan los ogros de impíos turbantes
que no se quitan ni para saludar al sol.
¡Salve, cielo amable! Vivimos entre rocas,
pero somos contigo menos duros que otros
mejor acomodados.
GUIDERIO ¡Salve, cielo!
ARVIRAGO ¡Salve!
BELARIO Nos ejercitaremos en la montaña. Subid
a la cumbre, tenéis piernas jóvenes.
Yo cruzaré por el llano. Cuando me veáis
más pequeño que un cuervo, pensad
que la posición nos mengua o acrecienta,
y recordad mis historias de cortes,