Romances
Romances que suspiras como yo por ver a tu señor,
que suspiras (ay, qué digo) no tanto
como yo (que suspiras un poco menos).
Ah, no como yo, porque mi anhelo excede
al propio exceso… Dime deprisa (un consejero
en amores debe aturdir los oídos colmándolos)
cuán lejos queda el bendito Milford. Y en ruta
me dirás por qué Gales tuvo la dicha de llegar
a tan buen puerto. Y antes cómo habremos
de huir y excusar nuestra ausencia. Y antes aún
cómo llegaremos, ¿por qué buscar excusas
antes de tiempo? Ya pensaremos en eso. Habla,
te lo ruego, ¿cuántas centenas de millas
podremos cabalgar en una hora?
PISANIO Una de sol a sol
sería bastante para vos, y hasta de sobra.
IMOGENIA Caramba, ni a la horca se iría tan despacio.
A mí me han hablado de caballos más rápidos
que la arena en los relojes. Tonterías.
Dile a mi aya que se finja enferma
y que se vaya a casa de su padre.
Y búscame ahora mismo un traje
de montar apropiado para la mujer
de un comerciante.
PISANIO Señora, pensadlo bien.
IMOGENIA Solo veo lo que está ante mí.