Romances
Romances rozaba a otros, y caÃan los demás de puro miedo.
Los muertos por la espalda y los cobardes
que vivirán para morir con más oprobio
atascaban el camino.
NOBLE ¿Dónde estaba ese camino?
PÓSTUMO Cercano a la batalla, excavado y con taludes de hierba.
Eso dio ventaja a un viejo soldado,
ciertamente honroso: bien merece la larga vida
que prueban sus barbas blancas,
pues fue capaz de luchar por su patria.
Bloqueó el camino junto a dos muchachos
más apropiados para el juego
que para la matanza, de rostros más bellos
que otros que sus dueños protegen con máscaras.
Cerraron el paso y gritaron a los fugitivos:
«¡Los ciervos britanos mueren corriendo,
no los hombres! ¡Las almas cobardes
vuelan a las tinieblas! Resistid o bestialmente
os daremos como romanos lo que evitáis como bestias.
Afrontad con fiereza lo que dejáis atrás.
¡Resistid, resistid!». Tres son legión si los demás
no hacen nada. Valientes como tres mil
y como otros tantos luchando, al grito
de «¡Resistid!» devolvieron el color