Romances
Romances hombres, ya se sabe, de harta competencia,
al templo de Apolo en la sagrada Delfos.
Así pues, ellos traerán la verdad del oráculo,
cuyo consejo espiritual ha de frenarme
o azuzarme a actuar. ¿Está bien hecho?
CABALLERO Muy bien hecho, mi señor.
LEONTES Aunque estoy satisfecho y no requiero
más que lo que sé, el oráculo va a tranquilizar
otras conciencias que la mía; las de esos,
por ejemplo, que por credulidad e ignorancia
no aceptan la verdad. Por eso hemos resuelto
confinar a la reina lejos de nuestro trono,
por si de ella dependiera ejecutar
el acto traicionero de los dos que han escapado.
Bien, vengan conmigo. Tengo que hablar en público.
Esto va a sacudir a todo el mundo.
ANTÍGONO De risa,
en mi opinión, si la verdad llega a saberse.
Salen.
ESCENA II
Entran PAULINA, un caballero y asistentes.
PAULINA (Al caballero.) Llame al carcelero; dígale quién soy.
Sale el caballero.
Gentil señora mía, no hay en toda Europa