Romances
Romances a algún lugar remoto y desierto, allende
las fronteras de nuestro reino, y allí la dejes,
sin más cuidado, a sus propios recursos
y merced de la intemperie. Así como un azar extraño
la trajo a nuestra tierra, te ordeno por lo más justo,
contra peligro de tu alma y tormento de tu cuerpo,
que como extraña la dejes en un lugar cualquiera
donde el azar la críe o la aniquile. Recógela.
ANTÍGONO Juro que lo haré, aunque sería más piadoso
matarla ahora.
Recoge a la niña.
Ven, pobre bebé. Que un poderoso
espíritu enseñe a los halcones y los cuervos
a hacerte de nodrizas. Dicen que a veces los lobos
y los osos dejan de lado el instinto salvaje
y se dejan llevar por la piedad. Señor, le deseo
más prosperidad que la que augura este acto.
Y que una bendición se ponga de su lado
y libre de crueldades a esta pobre criatura
condenada al quebranto.
Sale ANTÍGONO.
LEONTES No, no criaré