Romances
Romances ESCENA I
Entra el TIEMPO, como Coro.
TIEMPO Placer de algunos, juez de todos, látigo del malo,
dicha del bueno, motivo y cura del error humano,
yo soy el Tiempo, y a fin de dar alas a sus almas
estoy aquí. No digan pues que incurro en falta,
si paso por encima de dieciséis primaveras
y dejo intacta la amplitud toda de esa brecha,
ya que cambiar las leyes está en mi poder
y en una hora de las mías hacer o deshacer
toda costumbre. Déjenme pues pasar a mi manera,
el mismo en épocas antiguas que en las nuevas.
De las pasadas atestigüé el alumbramiento,
de las futuras veré el fallecimiento
y del presente empañaré todo destello
como ahora velo una secuencia de mi cuento.
Si su paciencia me da el consentimiento,
giraré la clepsidra, y obraré un crecimiento
en la historia que ofrezco tan inusitado
como si hubiesen ustedes dormido el entreacto.
Dejemos a Leontes y el espantoso pesar
que sus locos celos le vinieron a causar
y que lo llevó a encerrarse. Espectadores amables,
imaginen que estamos en Bohemia, la adorable;
