Romances
Romances Además, los dioses quieren que se cumplan
sus designios secretos. ¿Acaso no dijo
el divino Apolo que Leontes no tendrÃa
heredero mientras no fuese encontrada la niña
perdida? ¿No fue ese el argumento del oráculo?
Lo contrario serÃa tan monstruoso
para la inteligencia humana como que mi AntÃgono
(quien, puedo jurarlo, murió con la criatura)
surgiera de la tumba para volver conmigo.
¿Aconsejan ustedes que su majestad se oponga
al arbitrio de los cielos? (A LEONTES.) Despreocúpese
de su posteridad. Ya va a encontrar
la corona un heredero. Alejandro el Grande
dejó la suya al que fuera más digno;
y asà el favorecido fue al cabo el mejor.
LEONTES ¡Por mi honor, Paulina: sé muy bien
que tú conservas el recuerdo de mi Hermiona!
Si en su momento hubiera seguido tu consejo,
hoy estarÃa mirando los ojos de la reina
recogiendo un tesoro de sus labios…
PAULINA Y más rico
por lo que esos labios te habrÃan entregado.
LEONTES Es verdad. Ya no hay esposas como ella.
De modo que ninguna esposa. Si tomara
una inferior y la tratara con más juicio,
la sagrada alma de Hermiona tomarÃa posesión