Romances
Romances Fanfarria. Entra el PRÓLOGO.
PRÓLOGO Las obras nuevas y las doncellas
se parecen: mucho a ambas se las busca
y mucho por ellas se desembolsa,
si se mantienen firmes y sanas.
Y una buena pieza teatral, cuyas
modestas escenas se ruborizan
en el dÃa de la boda, y se estremecen
ante la perspectiva de perder
la virginidad, es como aquella que,
luego del vÃnculo sagrado
y la primera noche de revuelo,
aún es pleno pudor y aún retiene
para los ojos más de doncellez
que de los afanes del marido.
Es nuestro deseo que esta obra
asà de doncella sea, porque estoy
seguro de la pureza y nobleza
de su ancestro: no hay poeta y docto que haya
ganado hasta ahora tanta fama
entre el Po y el plateado Trento.
Chaucer, admirado de todos, nos entrega
la historia. Allà vive, constante
en su eternidad. Si desconsideramos
la nobleza de esto, y lo primero
que esta niña oye es abucheos, ¡cómo
sacudirá la osamenta de ese buen hombre
