Romances
Romances y lo hará gritar desde bajo tierra:
«Ay, quítenme de encima la basura
de estos escribas, que me aplasta
los laureles, y de mi célebre obra
hace algo más ligero que Robin Hood»!
He aquí nuestro temor, pues a decir verdad
fue cosa desproporcionada y ambiciosa
en exceso débiles como somos,
haber pretendido a él arrimarnos
y nadar con poco aliento en esta agua profunda.
Si ustedes nos ayudan con su aplauso,
enderezaremos el curso y algo
haremos que nos salve; ante ustedes
habrán de presentarse escenas que,
si bien inferiores a las que él creara,
bien valen dos horas de labor.
A sus huesos dulces sueños y, para
ustedes, provecho. Si esta pieza
no consigue que en algo escapemos
al tedio, sufriremos pérdida tan grande
que no tendremos más que marcharnos.
Fanfarria de trompetas.
Sale.