Romeo y Julieta
Romeo y Julieta ROMEO
¿Yo? No, a menos que el vapor de los penosos ayes del alma, en forma de niebla, no me guarezca de los ojos que me buscan.
(Dan golpes)
FRAY LORENZO
¡Escucha cómo llaman! ¿Quién está ahí? Alza, Romeo, vas a ser preso. Aguardad un instante. En pie, huye a mí gabinete. (Llaman de nuevo) Ahora mismo. ¡Justo Dios! ¿Qué obstinación es ésta? Allá voy, allá voy. (Continúan los golpes) ¿Quién llama tan recio? ¿De parte de quién venís? ¿Qué queréis?
NODRIZA (desde dentro)
Dejadme entrar y sabréis mi mensaje. La señora Julieta es quien me envía.
FRAY LORENZO (abriendo)
Bienvenida entonces.
(Entra la NODRIZA)
NODRIZA
¡Oh! Bendito padre, ¡oh! decidme, bendito padre, ¿dónde está el marido de mi señora, dónde, está Romeo?
FRAY LORENZO
Helo ahí, en el suelo, ebrio de sus propias lágrimas.
NODRIZA
