Romeo y Julieta
Romeo y Julieta Los hombres tienen ojos para mirar; que nos miren pues. Yo, por mi parte, no me muevo de aquí por complacer a nadie.
(Entra ROMEO)
TYBAL
En buen hora, quedad en paz, caballero. He aquí a mi mozo.
MERCUCIO
Pues que me ahorquen, señor, si lleva vuestra librea. Marchad el primero a la liza, y a fe, él irá tras vos: en este sentido puede llamarle mozo vuestra señoría.
TYBAL
Romeo, el odio que te profeso no me permite otro mejor cumplido que el presente. Eres un infame.
ROMEO
Tybal, las razones que tengo para amarte disculpan en alto grado el furor que respira semejante saludo. No soy ningún infame: con Dios pues. Veo que no me conoces.
TYBAL
Mancebo, esto no repara las injurias que me has inferido; por lo tanto, cara a mí y espada en mano.
ROMEO