Romeo y Julieta
Romeo y Julieta BENVOLIO
¡Oh! ¡Romeo, Romeo, el bravo Mercucio ha muerto! Esta alma generosa ha demasiado pronto desdeñado la tierra y volado a los cielos.
ROMEO
El negro destino de este dÃa a muchos más se extenderá: éste solo inaugura el dolor, otros lo darán fin.
(Entra de nuevo TYBAL)
BENVOLIO
Ahà vuelve otra vez el furioso Tybal.
ROMEO
¡Vivo! ¡Triunfante! ¡Y Mercucio matado! ¡Retorna a los cielos, prudente moderación, y tú, furor de sanguÃnea mirada, sé al presente mi guÃa!Ahora, Tybal, recoge para ti el epÃteto de infame, que hace poco me diste. El alma de Mercucio se cierne a muy poca altura de nosotros, aguardando que la tuya le haga compañÃa. O tú o yo, o los dos juntos tenemos que ir en pos de ella.
TYBAL
Tú, miserable mancebo, que eras de su partido en la tierra, irás a su lado.
ROMEO
Esto lo va a decidir.
(Se baten. Cae TYBAL)
BENVOLIO