Romeo y Julieta
Romeo y Julieta No, no es tan profunda como un pozo, ni tan ancha como una puerta de iglesia; pero hay con ella, hará su efecto. Ven a verme mañana y me hallarás hombre-carga. Créemelo para este mundo, estoy en salsa. ¡Maldición sobre vuestras dos casas! ¡Pardiez, un perro, una rata, un ratón, un gato, rasguñar un hombre a muerte! ¡Un fanfarrón, un miserable, un bellaco que no pelea sino por reglas de aritmética! ¿Por qué diablos viniste a interponerte entre los dos? Por debajo de tu brazo me han herido.
ROMEO
Creà obrar del mejor modo.
MERCUCIO
Ayúdame, Benvolio, a entrar en alguna casa, o voy a desmayarme. ¡Maldición sobre vuestras dos casas! Ellas me han convertido en pasto de gusanos. Lo tengo, y bien a fondo. ¡Vuestra parentela!
(Vanse MERCUCIO y BENVOLIO)
ROMEO
Por causa mÃa, este hidalgo, el próximo deudo del prÃncipe, mi Ãntimo amigo, ha recibido esta herida mortal; mi honra está manchada por la detracción de Tybal, ¡de Tybal, que hace una hora ha emparentado conmigo! ¡Oh, querida Julieta! Tu belleza me ha convertido en un ser afeminado, ha enervado en mi pecho el vigoroso valor.
(Vuelve a entrar BENVOLIO)